La historia de El Nacional: 80 años de servicio a la industria eléctrica mexicana
En 1942, Don Salvador Hernández Fernández fundó El Nacional, un taller dedicado al embobinado de motores y aparatos de soldar en la ciudad de Guadalajara. Comenzando en una modesta ubicación en la calle Obregón, donde también tenía su hogar, el negocio pronto creció, obligando a Don Salvador a mudarse a la calle Dr. R. Michel, a pocos pasos de la central camionera de Guadalajara.
El prestigio y la reputación de calidad de El Nacional continuaron creciendo, lo que llevó a otra mudanza, esta vez solo para la familia, a una colonia más nueva. Mientras tanto, el taller se consolidó como una empresa familiar, con siete de los hijos de Don Salvador y tres de sus nietos trabajando en el negocio, ya sea en la sede de Dr. R. Michel o en sus filiales: Tecnoléctrica Nacional, Hernández Madera Hermanos y TENSA Mantenimiento a Subestaciones.
Estos negocios paralelos surgieron de las necesidades cambiantes del mercado, diversificando los servicios de la empresa. Hoy, más de 80 años después de su fundación, la familia Hernández Madera sigue proporcionando servicios de instalación, reparación, alquiler y venta de equipos eléctricos industriales, especialmente transformadores de media y alta tensión, accesorios y materiales, a la industria metalmecánica nacional.
El legado de Don Salvador Hernández Fernández ha perdurado gracias al compromiso de su familia con la excelencia en el servicio y la innovación. A través de las décadas, El Nacional se ha adaptado a los cambios del mercado, manteniendo su reputación como un proveedor confiable y de calidad para la industria eléctrica mexicana
